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martes, 16 de diciembre de 2014


Nuevo régimen laboral es una ley de la mano de obra joven y barata

A la medida. La iniciativa del Ejecutivo, aprobada por el Congreso y aplaudida por los empresarios, es criticada por especialistas, pues plantea un régimen sin CTS, ni gratificaciones, ni seguro de vida y con tan solo 15 días de vacaciones.

Ciertamente la tasa de desempleo en los jóvenes es más alta que para otros segmentos de la población, pero eso no amerita generar condiciones de trabajo bajando costos laborales mediante la reducción de derechos a los trabajadores, como plantea la nueva ley que promueve el acceso de jóvenes al mercado laboral, defendida por el gobierno y los empresarios, pero cuestionada por los especialistas laborales.

Pese a que fue aprobada el jueves último por el Congreso de la República, hasta el sábado 13 de diciembre el presidente Ollanta Humala no promulgaba esta ley, que en resumen propone un régimen laboral especial para jóvenes de 18 a 24 años que tengan educación completa o secundaria incompleta (según el INEI hasta el 2013 hay 3.543.000 peruanos que cumplen esas condiciones).

Así, durante los cinco años de vigencia que tendrá este nuevo régimen se busca que ingresen más de 263 mil jóvenes desempleados al mercado laboral formal. Sin embargo, no tendrían derecho a beneficios como la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), las gratificaciones (dos por año), utilidades, asignación familiar, seguro de vida y el seguro complementario de trabajo de riesgo.

Aunque sí tendrían vacaciones, pero solo de 15 días; además, los jóvenes podrán elegir su sistema de pensiones entre la Oficina de Normalización Previsional (ONP) o las Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP), costo que en cualquier régimen laboral lo asumen los trabajadores.

El ex ministro de Trabajo Javier Neves señaló que ya existía la Ley de Modalidad Formativa Juvenil, que promueve bajo distintas modalidades el trabajo de los jóvenes.

“Hubiera bastado reformar eso y añadirle los incentivos que me parecen positivos que se prevean, pero no dictar una ley que en verdad no va a contribuir a generar un empleo de calidad”, afirmó Neves.

Las grandes beneficiadas con esta nueva ley serían las empresas, todas, sin importar su tamaño, el sector al que pertenecen o la actividad económica que desarrollen, pues no solo se les bajarían los costos laborales.

Las empresas que contraten jóvenes bajo este régimen especial tendrán derecho a un crédito tributario contra el Impuesto a la Renta equivalente al monto del gasto de capacitación de jóvenes contratados, siempre que no exceda el 2% de su planilla anual de trabajadores del ejercicio en que devenguen dichos gastos.

Asimismo, en el caso de las micro y pequeñas empresas que contraten jóvenes en su primer empleo formal por un periodo de al menos un año, el Estado pagará lo correspondiente a EsSalud directamente a dicha entidad.

El laboralista Ricardo Herrera consideró a la nueva ley de positiva, pues se han bajado los costos laborales, haciendo atractiva la nueva modalidad de contratación de jóvenes.

Pero la norma pone un “candado” para que las empresas no despidan a sus trabajadores adultos con el fin de reemplazarlos por jóvenes bajo el nuevo régimen, al establecer que el número máximo de trabajadores jóvenes será el 25% de la planilla.

Para el laboralista Javier Mujica esta ley permitirá lo mismo que ha sucedido con el régimen de contratos temporales para la exportación no tradicional, a través del Decreto Ley 22342 en 1978 (hace 35 años), o cuando aprobó el régimen laboral especial de la agroindustria mediante la Ley N° 27360, que se supone iba a regir “promocionalmente” solo unos pocos años, pero luego se aprobó que rigiera hasta el año 2021.

“En todos los casos siempre con menores derechos, aunque la estadística confirme, una y otra vez, que no contribuyeron significativamente a la formalización sino a la precarización cada vez mayor de los empleos de los peruanos”, señaló Mujica.

Por su parte, Diego Macera, economista principal del Instituto Peruano de Economía (IPE), sostiene que para tener un impacto significativo sobre la economía y la formalización, el gobierno debería considerar extender los avances ya propuestos en el proyecto de ley para promover la formalización de jóvenes al régimen general de trabajo.

Las claves
En el Congreso, esperan el pronunciamiento del ministro de Trabajo, Fredy Otárola, sobre la ley de empleo juvenil. Según se informa, es posible que sea convocado para conocer su opinión en relación a este tema.

Según algunos parlamentarios, esta ley podría ser considerada inconstitucional, pues el artículo 26 de la Carta Magna indica: “En la relación laboral se respetan los siguientes principios: 1. Igualdad de oportunidades sin discriminación. 2. Carácter irrenunciable de los derechos reconocidos por la Constitución y la ley”.

viernes, 19 de septiembre de 2014


Jóvenes peruanos anhelan constituir sus empresas


La gente joven en el Perú apunta a ser empresaria y a generar puestos de trabajo antes que ser empleada en alguna compañía. Ese afán de emprendimiento genera valor para el país

La gente joven en el Perú apunta a ser empresaria y a generar puestos de trabajo antes que ser empleada en alguna compañía. Ese afán de emprendimiento genera valor para el país, manifestó Sergio Koremblit, experto en management y estrategia de negocios.

Precisó que hay una gestión de cambio en la generación joven del país que busca prácticas o trabajo en una compañía en calidad de dependiente, para luego, sobre esa base, generar su propio proyecto de negocio y crear puestos de trabajo.

“Este cambio de los jóvenes requiere de una capacitación adecuada para que puedan realizar sus sueños, pues se necesita conocer diversos aspectos, como los impositivos y legales, además del mercado, los costos fijos y el costo total, entre otros conceptos”, comentó.

Más competitivo

El experto manifestó que ahora que el Perú es más competitivo y está creciendo, los jóvenes quieren ser empresarios.

“Vivimos en un país de emprendedores y esa es una buena noticia, pues se genera valor agregado, dado que en la medida que tengamos más empresas propias y generemos más marcas, productos y servicios, más trabajo se genera”, comentó.

Explicó que el emprendimiento nació en las clases sociales más necesitadas y se caracterizaba por la informalidad, pero ahora empieza a surgir en clases menos necesitadas, en las que existe la formalidad.
“El emprendimiento impulsa la economía del Perú y si bien hoy prevalece la informalidad, eso tenderá a cambiar”, puntualizó el especialista.

Emprendimiento

El experto en management y estrategia de negocios refirió que el principal emprendimiento es el que proviene de la necesidad y de los sectores más informales.

“El emprendimiento proviene de los sectores poblacionales C para abajo, mientras que el formal de los sectores C para arriba, como el A y el B principalmente”, aseveró.

Manifestó que muchas veces la capacidad de emprendimiento no se tiene, puesto que se prefiere estar en una relación de dependencia.

Diario El Peruano